“No se sale adelante celebrando éxitos, sino superando fracasos”

Mantener la motivación en niveles altos es necesario cuando te diriges a la conquista de un nuevo objetivo. Cuando comienzas a recorrer el camino que te llevará a un nuevo objetivo planteado, todo es muy fácil. Al principio, te sobra motivación, los resultados en la báscula suelen ser rápidos porque cortas con los malos hábitos que teníamos hasta ahora pero ¿qué pasa cuando te estancas?

Este es un escenario frecuente en la pérdida de peso. De repente ves que a pesar de seguir haciendo las cosas bien, lo que te ha estado funcionando hasta ahora ya no te funciona o la pérdida de peso se ralentiza.

Tranquila, no es tas sola, es algo muy frecuente y tiene solución.

No hace falta que te diga que me refiero a los casos en los que ya estás siguiendo un plan nutricional y una rutina de entrenamiento adaptada a ti y a tus necesidades.

A continuación te explicaré algunas de las cosas que tienes que tener en cuenta para poder encontrar la raíz del estancamiento y solucionarlo.

1. ¿Te gusta lo que haces? o ¿solamente lo haces por un objetivo?

Lo primero que quiero es hacerte reflexionar de porqué estás haciendo lo que haces. 

Retrocedamos en el tiempo, vete mentalmente unos meses atrás, cuando te veías y te sentías a disgusto contigo misma y con tu cuerpo físico, sabías que tenías que hacer algo pero te costaba decidirte, seguías teniendo malos hábitos porque a pesar de ir cambiando ciertas cosas no estabas segura de si lo que estabas haciendo te llevaba en la dirección correcta.

Volvamos a hoy, aquí estás, aquel problema ya no lo tienes, porque decidiste tomar una decisión determinante, por ejemplo pedir ayuda a un especialista que te guiara y te dijera exactamente como hacer las cosas. Solamente el hecho de saber que estás haciendo las cosas bien ya te deja una paz y una tranquilidad que aunque aún no veas reflejados en tu cuerpo los resultados que quieres, porque no se consiguen de un día para otro, sabes que estás en el buen camino.

Y yo te pregunto, ¿te gusta practicar el deporte que haces actualmente? ¿Te sientes bien con ello?

Y del mismo modo la misma pregunta para tu dieta, ¿te gustan los hábitos que llevas, el hecho de comer varias veces al día en cantidades más moderadas, no tener esa sensación de pesadez después de comer mucho?

Si la respuesta es sí, entonces sigue adelante, aunque hoy no veas resultados sigue, porque lo que estás haciendo no lo ves como una obligación. Porque al hacerlo día a día te sientes bien y al final ni mañana ni ayer existen, solo existe hoy.

Te puede parecer una reflexión muy trascendental pero te pregunto ¿te sentirías mejor comiendo cada día comidas como pizza, hamburguesa, bocadillos, napolitanas, chocolates….? Total como no veo resultado haciendo las cosas bien…. Piénsalo.

Y si la respuesta es no,  vamos mal, muy mal. 

No puedes hacer algo solo por sus consecuencias, tienes que amar el camino, el proceso de cambio, se trata de cambiar tus hábitos viejos por unos nuevos, aprender a comer de manera saludable, entender que la práctica de ejercicio físico te reporta más beneficios que simplemente por ejemplo, adelgazar; te ayuda a sentirte más ágil, más enérgica, y en definitiva, más feliz.

Por eso, cuando te aparezcan baches en el camino, piensa que solo son eso. Simplemente tienes que encontrar la forma de superarlos y seguir adelante, la constancia es lo que va hacer que tu objetivo triunfe.

 

2. No todo es la báscula, el peso no es el único factor que debería determinar que tengamos o no un buen día:

“Busca una motivación que no sea solo la bajada de peso reflejada en un insignificante número, hacerse fotos y comparar unas con otras puede ser una herramienta muy útil para automotivarnos”

Si tu objetivo es perder peso y cada vez que te pesas ves que la báscula apenas varía unos gramos o incluso subes de peso, puede ocurrirte que tu motivación vaya en picado a lo largo del día. Por eso, tienes que aprender a convivir y con ello y no darle más importancia de la que tiene a un simple número.

Yo te sugiero que si eres de las que se pesa TODOS los días y ves que esto te está afectando más de lo normal, deja de hacerlo ya.

Como sabes hay otros parámetros que pueden indicarte que estás progresando. Algunos de ellos son las medidas de los perímetros corporales de la cintura, cadera, pierna…etc; también se pueden utilizar la medida de los diferentes pliegues corporales. Hay otros como las fórmulas de porcentaje de grasa, músculo y agua/líquidos, incluso hay básculas que ya te dan esta información sólo con pesarte.

Pero tengo que decirte que sin duda, la medida más fiable, aunque a veces no es objetiva, es el espejo.

Te puede parecer imposible, que a pesar de una “falta” de resultados en la báscula existan mejoras visuales en nuestro cuerpo. Pues esto es totalmente posible y además habitual.

Tienes que perder el miedo al peso, si tu un día te levantas y tu peso no ha variado y sin embargo tu sensación al verte frente al espejo y notar, por ejemplo, que tu barriga está más plana de lo habitual o que tus abdominales o cualquier músculo está más pegadito y visible, ya es un buen resultado, no tienes por qué obviar esto y quedarte con el numerito.

Busca una motivación que no sea solo la bajada de peso reflejada en un insignificante número, hacerte fotos y comparar unas con otras puede ser una herramienta muy útil para automotivarte.

Antes y después de Cristina Alaguero

Antes y después de Cristina Alaguero

3. Seamos objetivas, ¿de verdad crees que no tienes resultados?

Vamos a echar la vista atrás.

Desde que decidiste que querías cambiar tus hábitos porque querías tener otro cuerpo diferente y empezaste con tu dieta y tu ejercicio ¿has tenido algún cambio? 

Seguramente tu cuerpo ya no es el mismo, seguramente tus medidas no sean las mismas, estoy segura de que te sientes mejor contigo misma sabiendo que estás en camino de conseguir lo que quieres.

Al final del camino, verás los estancamientos como algo normal. Verás que a pesar de todas las dificultades lograste conseguir lo que querías, te darás cuenta de que aquellas semanas viendo el mismo número en la báscula al final no tienen ningún significado.

Lo único que te queda es que lo conseguiste, que no te rendiste nunca, porque era lo que tu querías por encima de todo.

En Febrero de 2016 comencé mi preparación de competición, el primer mes apenas baje de peso, pero eso no me detuvo, seguí y seguí, y en junio había perdido un total de 15 kgs.

4. ¿Pasas más tiempo al día viéndote mal y con pensamientos negativos o con emoción por el cuerpo que está en camino y para el que estás trabajando?

Si te dijera que tus pensamientos sobre cómo te ves, influyen en tu cuerpo ¿me creerías?

Te invito a que durante un día observes cuantas veces al día te miras al espejo y ves todos esos puntos que para ti son tus defectos físicos y te dices cosas como: vaya culo que estoy echando, vaya papada que se me está poniendo, vaya cartucheras que tengo, vaya flotador, estoy más gorda que nunca y así un largo etcétera…

Deberías sentirte ofendida.

Sí, has leído bien, ¿acaso no te sietes así cuando alguien a quién llevas tiempo sin ver te dice de manera directa o indirecta que has engordado? Y claro llegas a tu casa y no dejas de pensarlo, sin embargo eres incapaz de darte cuenta de que tú eres la primera que te dices ese tipo de cosas y peores cada día.

Por eso para de sabotearte, dite a ti misma que ya no vas a criticarte y en vez de fijarte en las cosas que ahora no te gustan, pasa más tiempo pensando en cómo te gustaría que fuera.

Haz la prueba y a ver con cuál de los dos pensamientos te sientes mejor.

 5.Algunos detalles a tener en cuenta, si la dieta y el entreno no falla ¿qué puede ser?

Vale, todo esto está muy bien pero no es mi caso, yo hago mi dieta a la perfección, como exactamente lo que pone en el papel, ni más ni menos, hago los ejercicios que me tocan, en la cantidad y día que me tocan. Y aun así no veo resultados.

En este punto tenemos que ir más allá de lo visible, te propongo que hagas una reflexión interna, piensa acerca de tu vida actual, ¿hay algo que no te deja estar tranquila al 100%? ¿Tienes algún problema que pueda bloquearte y que no deje funcionar bien a tu cuerpo?

Dentro de este ámbito puede haber multitud de factores.

Quizás tengas problemas económicos, o algún problemilla de salud, o estás en una relación que no marcha del todo bien, o tienes un trabajo que no te gusta, estás estresada porque tienes que ocuparte de mil cosas al día, o quizás llevas sin trabajo un tiempo y ves que la cosa no se va a solucionar….etc etc etc.

Sincérate contigo misma. Busca la causa de ese malestar interno, valora si puedes hacer algo al respecto, y si puedes hacerlo ¡¡hazlo!!

No te quedes anclado en algo que no te lleva en la dirección hacia tus sueños, atrévete, porque vida solo hay esta.

Y si por el contrario no hay nada que puedas hacer que esté en tu mano, relájate y deja de preocuparte, porque al final, lo que tenga que ser será, pero hay una cosa clara y es que todo tiene una solución, todo menos la muerte.

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