El cheat meal o comida trampa se suele hacer para desconectar o para dar un respiro de la dieta.

Pero no todos los cuerpos son iguales.

En mi experiencia estos años trabajando con chicas he podido observar un patrón. Por norma general, a las chicas nos afectan más los saltos de dieta que a los chicos.

Hay excepciones y también he podido ver como alguna chica lo tolera bien, pero normalmente son chicas que no comen en cantidad.También hay que resaltar que un cheat meal normalmente es 1 comida trampa al día, no un día entero haciendo trampas.

¿QUÉ ES EL CHEAT MEAL O COMIDA TRAMPA?

El cheat meal o comida trampa es una ingesta de productos procesados o comida basura que hacemos en un momento puntual y como excepción ya que el resto de los días no lo comemos para perder grasa.

A diferencia del refeed o recarga de carbohidratos, el cheatmeal no se hace con fines fisiológicos del tipo: mejora de las hormonas o salir de estancamientos.

MI PRIMERA TOMA DE CONTACTO

Mi primera toma de contacto con el cheatmeal o comida trampa fue hace 5 años cuando conocí a Cristian.

Antes de esto no sabía lo que era, al igual que no sabía lo que era llevar una dieta a rajatabla. Por aquel entonces estaba siguiendo una dieta que me había puesto mi primer entrenador personal. Acababa de llegar a Barcelona, estudiaba y trabajaba en un restaurante vegetariano.

Me sentía frustrada porque no era capaz de seguir la dieta al pie de la letra. Los horarios se me descuadraban y la mayoría de veces comía o cenaba en el restaurante, y aunque puedes escoger no lo haces perfecto.

Fue entonces cuando, tras escuchar la metodología de Cristian, me cambió el chip. Cristian llevaba 5 meses a dieta y había perdido un montón de peso.

Hacia la dieta y el entreno perfecto y un día a la semana (sábados) comía todo lo que le apetecía (donuts, pizza, hamburguesa, helado…) desde que se levantaba hasta que se acostaba.

¡¡¡Joder!!! Había descubierto mi salvación. Soy de las personas que les encanta comer, y buenas cantidades.

Pero no todo es de color rosa. Tiene muchas ventajas si lo utilizas bien, pero también tiene inconvenientes e incluso a veces puede ser el causante de que no consigas lo que quieres.

 

VENTAJAS DEL CHEAT MEAL O COMIDA TRAMPA

  1. Psicológica: una vez a la semana comes los alimentos que te gustan, saliendo de la rutina de tener que pesar la comida y no salirte de tus macros, además tienes una “minirecompensa” por toda la disciplina de la semana.
  2. Sociabilizar: estar a dieta nos restringe de muchas cosas. La mayoría de momentos de ocio incluyen comida. Es por esto que no tendrás que ir con tu tupper como una friki a reuniones con amigos o celebraciones familiares o de trabajo
  3. Cuando estamos mucho tiempo con una dieta hipocalórica restrictiva provocan cambios en las hormonas vinculadas a la perdida de peso. Disminuye la leptina, tiroides, triptófano, temperatura corporal, hormonas sexuales (amenorreas) y aumenta el cortisol (catabólico) y las hormonas asociadas al hambre. Si alternamos nuestra dieta con una comida trampa mitigaremos éstas adaptaciones fisiológicas y podremos seguir perdiendo peso con facilidad.
  4. Nos sirve de motivación: evidentemente si persigues un objetivo tienes que medir los resultados, si tu objetivo es perder peso y cada semana observas que la báscula marca menos kgs aun haciendo una comida trampa, esto te dará fuerzas y mucho ánimo para cumplir durante semana.

INCONVENIENTES DEL CHEAT MEAL O COMIDA TRAMPA

  1. Te aleja del objetivo: Si quieres perder peso y te encuentras por encima de un 20-24% de grasa corporal, esta comida te va a alejar de tus objetivos más que si eres una chica con un bajo % de grasa (14% o menos). Normalmente cuando tienes menos grasa corporal tu cuerpo funciona mejor. Digamos que la chica de bajo porcentaje graso tendrá mejor ajuste hormonal que la de 24%. Si tienes menos grasa, es probable que tengas mejor sensibilidad a la insulina y la respuesta en cuanto a acumulación de grasa será menor. También está demostrado que, a más cantidad de músculo, disminuye la resistencia a la insulina.
  2. Obsesión por cheat meal. Corres el riesgo de sufrir una relación perjudicial con esta comida. Si estás deseando que llegue el finde para petarte la dieta, y comer hasta que no te quepa un gramo más en el cuerpo, estás perdida. Yo pasé por eso. Durante la semana planificaba todas las comidas y tenía una lista de comidas y postres que quería probar. Los viernes casi no podía dormir de la emoción.
  3. Es una comida, no varias. Otro problema es que, depende de tu personalidad, no serás capaz de hacer una sola comida. Si el caso es que tus hormonas están descontroladas, puede que te pase lo mismo que al exfumador, que por un inocente cigarrillo vuelve a fumar. ¿No te ha pasado nunca que estás a dieta y cuando te la saltas no puedes parar? Siempre digo que es mejor no abrir la veda: A la vez que te permites comer algo tu disciplina va decayendo. Sé estricta contigo misma.
  4. Te fastidia el déficit de calorías. En muchos casos el cheat meal compensa el déficit de calorías que has conseguido durante la semana con la dieta. Llevas toda la semana haciendo las cosas bien, consigues bajar de peso y para “recompensarte” por el esfuerzo masivo haces una comida trampa. La comida basura y los procesados tienen muchísimas calorías y es fácil que todo ese déficit conseguido lo iguales, con el resultado de que no perderás peso.

Algunos consejos que pueden ayudarte

Estos son algunos beneficios e inconvenientes de las comidas trampas. Desde mi experiencia personal yo te diría que si haces cheat meal intentes:

  • Reducir un poco la cantidad de carbohidratos durante el día.
  • Hacer ejercicio, si puede ser anaeróbico mejor (pesas)
  • Comer hasta saciarte, y para. Tu cuerpo no es el cubo de la basura no tienes que quedarte llena y hasta con ganas de vomitar.
  • Piensa si realmente te apetece hacerlo, no lo hagas por modas o por cuestiones emocionales.
  • Aprovecha el cheat meal para quedar con amigos o familiares.
  • Vuelve a la normalidad al día siguiente. Si retomas tu plan nutricional, la retención que puedas sufrir durante esos días se irá tan rápido como vino.

Mis conclusiones

Y por último una REFLEXION FINAL que quiero que te plantees es:

Si estás persiguiendo un objetivo de pérdida de peso, tu motivación no debe ser el cheat meal. Tu motivación son los progresos que estás alcanzando, bajar de peso, mejoras en fotos o en medidas corporales. Tienes que ser coherente y estar en consonancia con el objetivo. Realiza las acciones que te acerquen a él.

Un cheat meal te retrasa e incluso a veces te impide conseguir tu objetivo. Eso tiene un impacto desolador en tu confianza.
Céntrate en los progresos y no en el cheat meal. Verás que lo consigues antes de lo que esperabas y de manera más fácil.

Las dos veces que me he propuesto bajar mi porcentaje de grasa a un nivel súper bajo, lo he hecho sin comidas trampa.

De esta manera siempre vas hacia adelante, no hay retrocesos ni retenciones. Cada día mejoras inevitablemente y mentalmente te sientes fuerte, por encima del bien y del mal, capaz de todo.

Ahora quiero conocer tu experiencia con el cheat meal

Esta es mi experiencia con las comidas trampas, pero también se que alguna de vosotras conseguís mantener un equilibrio. Por eso me gustaría mucho conocer tu opinión.

  1. ¿Haces cheat meals semanales?
  2. ¿Qué tipo de cheat meal sueles hacer?
  3. ¿Has conseguido un equilibrio entre las comidas trampa y tu dieta diaria?

Seguro que tienes una experiencia diferente a la mía, y si escribes entre todos seguro que conseguiremos más herramientas

¡Te leo!

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